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Con su fachada
principal en pan coupé de cara a una esquina, este recinto, primero
teatro, luego Cámara de Diputados y ahora sede de la Asamblea
Legislativa, ha sido uno de los más tradicionales escenarios de la
política mexicana del siglo XX y en las últimas décadas centro de la
emancipación democrática de la Ciudad de México.
La historia de este edificio inicia en
1851 cuando Francisco Abreu, un empresario de la época decidió
edificar el Teatro Iturbide, destinado a ser el primer recinto de
espectáculos integralmente diseñado del país. Debido a la
turbulencia política de la época la vida de dicho centro de
espectáculos fue corta y rápidamente quedó en desuso, hasta que 20
años después, tras un incendio que devastó la Cámara de Diputados
ubicada en el Palacio Nacional, se decidió trasladar temporalmente
este órgano de gobierno a las instalaciones del teatro. Debido a que
el diseño del teatro no satisfacía completamente los requerimientos
de la Cámara, se planeó la construcción de un Palacio Legislativo
que sería inaugurado en las fiestas del centenario en el sitio donde
se encuentra en la actualidad el Monumento a la Revolución. Tras
varios retrasos en la obra del Palacio Legislativo y su posterior
cancelación se decidió rediseñar el Teatro Iturbide encargando el
proyecto de remodelación al arquitecto Mauricio de María Campos,
quien rediseñó la fachada principal del edificio eliminando el
pórtico con el que anteriormente contaba, adosando a la fachada un
frontón clásico apoyado en columnas jónicas que flanqueaban el acceso
a tres puertas rematadas en arcos de medio punto sobre una amplia
escalinata. La
Cámara de Diputados continuó sesionado en el edificio a lo largo del
siglo XX hasta su traslado en 1981 al nuevo Congreso de la Unión
ubicado al oriente del Centro Histórico. Dicho traslado coincidió
con un periodo en el que la ciudadanía del Distrito Federal empezó a
tener mayor participación en la vida pública de la capital y del
país, debido a la decadencia de la dictadura del PRI así como por
los terremotos de 1985 que motivaron a la ciudadanía a actuar en la
reconstrucción de la ciudad y sus instituciones ante la ineficacia
del gobierno federal en el manejo de dicha catástrofe, estos sucesos
fueron haciendo cada vez más evidente el derecho que los capitalinos
tenían para elegir a sus propios gobernantes y representantes,
mismos que anteriormente les habían sido impuestos directamente por
el poder ejecutivo.
De tal suerte a
mediados de los ochentas inicio la primera etapa de la constitución
de una Asamblea de Representante que requería un espacio para
realizar sus actividades, razón por la cual se decidió utilizar el
recinto de la Antigua Cámara de Diputados. En 1997 dicha Asamblea
adquirió la facultad de legislar a la par de la elección del primer
Jefe de Gobierno de la historia del Distrito Federal, Cuauhtémoc
Cárdenas Solórzano.
En este edificio,
cuyo interior se caracteriza por su ornamentación ecléctica, se han
aprobado durante los últimos años algunas de las leyes más avanzadas
del país en materia de derechos humanos como la autorización del
aborto durante los primeros meses de embarazo, la ley de sociedades
de convivencia y más recientemente el matrimonio entre homosexuales
aprobado el 21 de diciembre del 2009 y que colocó a la Ciudad de
México como la primera en Latinoamérica en aceptar dichas uniones
así como una de las ciudades más tolerantes y liberales a nivel
mundial.
Todo esto en una
esquina del Centro Histórico, Donceles y Allende. |