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El Templo de San
Hipólito, localizado en el cruce del Paseo de la Reforma y Avenida Hidalgo,
es un sitio de gran trascendencia histórica y cultural,
constituyendo uno de los centros de peregrinaje religioso más
importantes de la Ciudad de México.
Este templo fue edificado en el sitio
donde los españoles sufrieron el mayor número de bajas registradas
durante la Batalla de la Noche Triste, acontecida el 1 de julio de
1521, fecha en que los aztecas infligieron una de las principales
derrotas militares a las tropas españolas al punto que estas
estuvieron a punto de ser aniquilidas. Los sobrevivientes huyeron
por la Calzada de Tacuba (hoy Puente de Alvarado) hasta refugiarse
en un sitio conocido como el "Arbol de la Noche Triste" localizado a
4 km. al poniente. Tras la conquista de Tenochtitlan, en el espacio
que hoy ocupa el Templo de San Hipólito se mandó edificar una ermita
que conmemorara a los muertos en la batalla, iniciando en 1559 la
edificación de un templo de mayor tamaño dentro de un conjunto que
incluiría también un hospicio destinado a la atención a enfermos mentales
concluyéndose su construcción a finales del siglo XVII.
El Templo de San
Hipólito cuenta con dos esbeltas torres en su fachada principal que
presentan la peculiaridad de estar giradas 45° con respecto al
alineamiento del resto del edificio compuestas por tres cuerpos.
El cuerpo inferior de dichas torres presenta una ornamentación
a base de ajaracas, mientras que la parte media de los campanarios
presenta un juego de columnas estípites en cantera gris de gran
ligereza que culmina en un cuerpo superior nuevamente girado 45° de
planta octagonal con profusión de ornamentos en piedra con motivos
florales. La parte central de la fachada presenta una composición
más sobria a base de molduras, nichos y tableros. La planta del
templo esta resuelta en un esquema de cruz latina con un cúpula en
el crucero y presenta en la fachada lateral una acabado de piedra
tezontle sin recubrimiento.
Además de la riqueza arquitectónica del
recinto, este templo es conocido por los habitantes de la ciudad
como el Templo de San Judas Tadeo, debido a que en esta construcción
se encuentra la imagen más venereda de este santo y su principal
sitio de culto. Este santo es muy popular entre los mexicanos, los
cuales le rezan para obtener ayuda principalmente en caso de
desempleo y problemas económicos. La fiesta principal se celebra el
28 de octubre, fecha en la que todos los alrededores de la iglesia
permanecen cerrados ante la enorme cantidad de fieles, sin embargo
cada día 28 del mes se celebran misas especiales en su honor, a las
cuales asisten un gran número de personas que podemos reconocer en
las calles cercanas y en el metro por la indumentaria que llevan, la
mayoría portando una imagen en bulto de gran tamaño del santo
envuelto con collares de diversos materiales. Incluso
algunos de los fieles se visten con túnicas blancas y verdes,
los colores representativos de San Judas Tadeo, acontecimiento que
aporta un toque festivo a la ciudad y que es muestra del sincretismo
entre ritos indígenas y cristianos que se encuentran latentes aún en
medio de la ajetreada vida de la capital mexicana. |

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