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Enclavado en
la confluencia del eje neovolcánico transversal y la Sierra norte
del estado de Morelos, el pueblo de Malinalco reúne en un mismo
lugar, hermosos paisajes naturales, una rica historia y un destacado
legado arquitectónico, todo esto en el marco de la plácida y alegre
provincia mexicana.
Malinalco
se encuentra al sur del Estado de México a 70 km. de la ciudad de
Toluca y a tan sólo dos horas y media de recorrido en automóvil
desde la Ciudad de México. Goza durante todo el año de un clima
cálido moderado y húmedo que ha atraído a varios residentes de la
capital mexicana que han establecido sus casas de fin de semana en
este lugar.
La historia de Malinalco es sumamente
antigua y se remonta a épocas prehispánicas al haber sido poblado
por las culturas teotihuacana, tolteca, matlazintla y azteca. De
estas dos últimas culturas, aún perdura un importantísimo sitio
arqueológico, ubicado en la cima del Cerro de los Ídolos al oeste del
poblado. A este lugar acudían los caballeros águila a realizar ritos
esotéricos para su iniciación como guerreros aztecas. En este sitio
arqueológico podemos localizar varias edificaciones, siendo la más
sobresaliente, la "Casa de las Águilas y los Tigres", una pirámide -
templo tallada directamente sobre la piedra de la ladera de la
montaña. Este espacio alrededor de cuya puerta se encuentra
representada la boca de una serpiente, simbolizaba para los
guerreros prehispánicos las puertas del Mictlan o inframundo,
donde tras entrar y realizar toda una serie de ceremonias y rituales
mágicos, regresaban al mundo de los vivos convertidos en los
legendarios caballeros águilas de los ejércitos mexicas.
Debajo del Cerro de los Ídolos
descansa el poblado de Malinalco, mismo que fue de los primeros en
ser colonizados por los españoles a su llegada a México en el siglo XV. Testimonio de ello son la capilla de Santa Mónica y el Templo
del Divino Salvador, destacando este último por la hermosa
realización de su convento anexo, el ex - convento de la
Transfiguración, mismo que cuenta con un hermoso patio central
flanqueado con arcos, siguiendo el esquema tradicional de este tipo
de construcciones en la Nueva España, pero con todos los techos y
muros interiores cubiertos por hermosos murales al fresco con
motivos barrocos que representaban las especies vegetales más
importantes para los indígenas de la región, lo que constituye una
de las primeras muestras artísticas del mestizaje cultural mexicano.
Asimismo en la entrada de este magnífico recinto se encuentra un
cuidado jardín con especies propias del lugar y unos bellos muros de
piedra, a los que el tiempo ha dado una pátina oscura que da realce
al lugar.
Malinalco cuenta con una buena
infraestructura así como con varios pequeños
hoteles, posadas y varios restaurantes. Parte importante de
una visita a este lugar, es recorrer cada una de sus calles a pie,
calles antiguas en las que podremos descubrir hermosos detalles en
las casas típicas de la zona, que aún en nuestro días reflejan la
tranquilidad y belleza que han tenido por siglos. Además
recientemente se han instalado en la zona varios locales con
productos de diseño, artesanías y textiles que aumentan el atractivo
de este poblado. Especialmente se recomienda visitar el tianguis,
que se instala los domingos y los martes, días en los que se pueden
adquirir productos frescos de las huertas de la zona como legumbres, verduras, e incluso algunos frutos exóticos típicos de esta región
de México. |




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