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Descansando en un
escenario natural de gran belleza entre bosques de robles y
coniferas y las aguas de una hermosa presa, Valle de Bravo
constituye uno de los pueblos más agradables de los alrededores de
la Ciudad de México, que por su magnetismo natural y artístico ha
atraído a visitantes de diversas partes del mundo.
Valle de Bravo se localiza al occidente
del Estado de México a dos horas de camino desde la Ciudad de
México.
La zona estuvo
poblada desde tiempos remotos por los mazahuas, pueblo autóctono del
centro de nuestro país. Sin embargo no fue hasta la primera etapa de
colonización española cuando se edificó la primera construcción de
importancia en el lugar, el Templo de Santa María Ahuacatlán
posteriormente la población tuvo un desarrollo moderado y fue
declarada villa en 1850. En 1947 se terminó la construcción de la
presa de Valle de Bravo misma que motivó un gran desarrollo
turístico gracias la nueva posibilidad de práctica de deportes
acuáticos.
Valle de Bravo se
caracteriza por sus bellas calles empedradas que corren sinuosamente
en desniveles cuyas casas son predominantemente blancas y con aleros
de madera y teja. En muchas de esas construcciones se han
establecido galerías de arte, tiendas de diseño, artesanías y
textiles que incrementan el atractivo de esta población.
En los alrededores de "Valle" como es
llamado de cariño por propios y extraños, se encuentran varios
campos de golf, hoteles ecoturísticos de primer nivel. Gracias al
privilegiado enclave natural en que se encuentra Valle de Bravo se
pueden realizar un gran número de actividades como senderismo,
escalada de roca, vuelo en ala delta, bicicleta de montaña y una
amplia variedad de deportes acuáticos como vela, kayak, entre otros.
Otro atractivo de la zona son las mariposas monarcas mismas que
culminan su travesía desde Canadá en los bosques de la zona. |