|
La Navidad es una de las celebraciones más extendidas por todo
el mundo, pero en el país y en la Ciudad de México, con su clima
frío pero moderado en esa época e incluso con sol muchas de las
veces, y un sinnúmero de tradiciones esta fiesta adquiere
características únicas que le dan un sabor particular.
La temporada navideña en la ciudad de México empieza el tercer
sábado de noviembre cuando se realiza el encendido del árbol de
Navidad de Liverpool Insurgentes (Avenida de los Insurgentes
esq. Félix Cuevas) y coincide también con el inicio del
Adviento, temporada del año en el que las familias mexicanas
acostumbran encender una vela cada domingo de corona hecha con
ramas de abeto, pino y encino. Otra tradición que recientemente
se ha hecho más concurrida es la feria de productores de plantas
en Paseo de la Reforma, que empieza el cuarto domingo de
Noviembre y al cual acuden un gran número de personas para
comprar las flores de nochebuena directamente a sus
productores.
A
partir de esas fechas la ciudad se transforma, las jardineras
del Paseo de la Reforma se llenan del color rojo de las
nochebuenas y de la exposición anual de nacimientos
tradicionales. En el Centro Histórico, las fachadas de los
edificios que rodean el Zócalo son cubiertos con ornamentos de
escarchas metálicas de colores y luces. Asimismo, los centros
comerciales preparados para su mejor temporada de ventas al año
lucen resplandecientes decoraciones, entre las que te
recomendamos visitar especialmente la de Galerías Insurgentes en
la Colonia Del Valle
así como dos pequeñas tiendas en Coyoacán localizadas en Río
Churubusco a una cuadra de la Casa Museo Leon Trotsky. Incluso
las colonias más sencillas cubren sus calles con faroles de
papel y guirnaldas de aluminio de colores y heno con una
sensibilidad y autenticidad asombrosa.
Otro elemento típico de la época son los mercadillos temporales
que se instalan entorno a algunos mercados, cuyas inmediaciones
se transforman en ese tiempo en bosques de pinos de navidad,
donde también se vende musgo y heno para los nacimientos junto
con una infinidad de ornamentos, listones y luces que hace de su
visita una experiencia muy agradable aunque sólo se vaya a
observar. Dos de los más tradicionales mercadillos de Navidad de
la Ciudad de México son el Gran Bazar Navideño de la Colonia Del
Valle en el Mercado Lázaro Cárdenas (Avenida Coyoacán esq.
Romero de Terreros) y el del Mercado de
Coyoacán.
Un aspecto que no puede faltar mencionar, es el llamado “Maratón
Guadalupe- Reyes”, que es la manera en que los mexicanos conocen
a la etapa más intensa de la temporada navideña que empiezan
precisamente el 12 de diciembre cuando se conmemora a la Vírgen
de Guadalupe y terminan el 6 de enero con el Día de Reyes.
Durante esas fechas son comunes los intercambios de regalos, las
reuniones de los oficinistas y comidas de fin de año que animan
los restaurantes de toda la ciudad. Dentro de esas fechas, los
nueve días anteriores a la nochebuena se celebran las
mexicanísimas posadas, reuniones de amigos y familiares en las
que se sirve ponche, antojitos y se cantan las llamadas
letanías, una representación de la travesía de la Virgen María
con San José antes de dar a la luz a Jesucristo, estas fiestas
llenas de arraigo popular incluyen también “romper las piñatas”
una tradición heredada de los primeros años de la colonia en la
que golpear con un palo y los ojos vendados una olla con una
vistosa decoración de papel china representa enfrentarse a los
pecados para obtener el preciado contenido de las mismas, fruta,
dulces y juguetes.
Las representaciones teatrales no pueden quedarse fuera y en
esta época se realizan las pastorelas, inicialmente pequeñas
puestas en escena que en la época colonial servían para
evangelizar al pueblo y que en la actualidad son más bien un
pretexto para la diversión, la comedia, la sátira política, la
reflexión y la moraleja. Una de las más famosas es la que se
lleva a cabo en Tepozotlán, en el marco del
Museo Nacional del
Virreinato que incluye también un cena tradicional y una
posada.
El día de Navidad es una celebración netamente familiar en la
que los mexicanos se reunen con sus parientes en sus casas para
cenar pavo, bacalao, ensalada navideña y romeritos. Algunos
repiten dicha cena para Nochevieja pero también es común que
algunas familias acudan a restaurantes u hoteles o en los
últimos años a celebrar la llegada del Año al Paseo de la
Reforma donde en el Ángel de la Independencia se realiza una
cuenta regresiva con espectáculos musicales y fuegos
artificiales.
El fin de la temporada navideña lo marca el día de Reyes, una de
las más preciadas de los niños mexicanos en las que reciben
regalos, y se parte la tradicional rosca de reyes, un gran
bizcocho elaborado con agua de rosas, harina y frutos secos que
su interior contiene la pequeña figurilla de un niño, la
tradición dice que al que le toque en su rebanada paga los
tamales el 2 de febrero, día de la Candelaria.
|



|