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Xochimilco, cuyo
significado en nahuatl es "Lugar de la sementera florida" es uno de
los sectores de la Ciudad de México donde el pasado lacustre que
caracterizó alguna vez a todo el Valle de México se encuentra
presente y forma parte de la vida cotidiana en un entorno lleno de
tradiciones con siglos de historia que pasó a ser declarado por la
UNESCO "Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad".
La historia de
Xochimilco se remonta a etapas muy tempranas de la época
prehispánica, siendo esta zona poblada en un principio por grupos
indígenas pertenecientes a las villas de Copilco y Cuicuilco en la
zona ribereña sur de los lagos que cubrían la parte meridional del
valle. Posteriormente con la llegada de la tribu xochimilca se
fueron estableciendo pequeñas aldeas que dieron lugar a algunos
pueblos de la zona que perduran hasta la actualidad inmersos en la
mancha urbana como Tlahuac, Mixquic o Culhuacan. La principal
actividad productiva consistía en la agricultura, cultivándose maíz,
chile, frijol, calabaza entre otros, en una forma de cultivó que
caracterizó después a todo el Anahuac, las famosas chinampas,
porciones de tierra ganadas al lago, construidas con sieno y limo, y
ancladas por medio de las raíces de ahuejotes, un árbol típico de la
zona. Esta forma de cultivó demostró ser sumamente productiva ya que
podían obtenerse hasta tres cosechas al año, gracias a la riqueza de
minerales en el suelo, a la abundancia de agua y al buen clima de la
región.
Durante la época
virreinal, Xochimilco disfrutó de ciertos previlegios por parte de
la Corona Española gracias al apoyo brindado a los conquistadores
españoles y una rápida aceptación de la nueva fe cristiana, que en
este lugar, como en muchas partes de México, se fusionó con
tradiciones paganas de los pueblos indigenas, creando religiosidad
mestiza de gran arraigo entra la población. Esta forma de profesar
la fe se puede apreciar hoy en día en las celebraciones de los
santos patronos de cada barrio así como en la fiesta del Niñopa, una
imagen del niño Jesús que peregrina por las casas de la zona a
petición de los dueños de la misma cuya autorización lleva incluso
décadas de espera.
Con el paso del
tiempo, el gran lago que cubría al Valle de México fue
desapareciendo como parte de una medida gubernamental para evitar
inundaciones y también por un despreocupada relación con el medio
ambiente. Fue de esa manera que las trajineras, balsas y vapores que
antaño partieran de Xochimilco, hasta el actual Centro Histórico de
la ciudad, fueron viendo cada vez más restringida su navegación
hasta convertirse en la actualidad en un recuerdo de otros tiempos y
en un medio de comunicación local entre los canales y lagos de la
zona.
Actualmente
Xochimilco, se encuentra en un periodo de definición y asimilación,
entre sus ricas tradiciones y los retos urbanos que implica formar
parte del área urbana de la Ciudad de México. Sin embargo aún es
posible ser testigos de ese gran pasado lacustre visitando sus
embarcaderos y recorriendo sus canales y chinampas en las
tradicionales trajineras, siendo recorrido obligado en una visita a
México, para vivir una fiesta de naturaleza, música, color y agua.
Dentro de estos embarcaderos destacan el de Cuemanco y el de
Nativitas, en este último se localiza el restaurante "Los
Manantiales" un icono de la arquitectura del siglo XX proyectado por
Félix Candela, pero que actualmente se encuentra en un estado
mediocre de conservación.
Especial atención
edificaciones como el Convento de San Bernardino, soberbia
construcción del siglo XVI, caracterizada por su sencillez y
monumentalidad, con su gran atrio o parque frontal, elemento
tradicional de la arquitectura religiosa del México Virreinal. Otras
capillas de la zona son la del Rosario, la de San Cristóbal y la de
Santa María. En el centro de Xochimilco también podemos encontrar el
Parque Morelos y el mercado local. Cerca de ahí se encuentra el
afamado Mercado de plantas y flores, un colorido lugar donde
campesinos de la zona ponen a la venta cientos de flores de las
formas más exóticas imaginables y que es muy frecuentado por los
habitantes de la ciudad para adquirir especies vegetales para
decorar sus jardines.
Otros sitios de gran
valor en la zona son el Museo Dolores Olmedo establecido en el
Barrio de La Noria y el Parque Ecológico de Xochimilco, una gran
área verde con numerosas actividades acuáticas y terrestres para
todo público, diseñado por el destacado paisajista mexicano Mario
Schetjan. |




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